Otro pobre año legislativo

OPINIÓN

Días pasados se realizó la último sesión de HCD en el anfiteatro de la La Colonial en la que se votó el incremento de las tasas municipales, en montos que superan largamente el 50% ,el balance legislativo nos merece algunas  consideraciones.

Fue la quinta sesión del año, si tenemos en cuenta que la primera es un acto oficial con la palabra del Intendente municipal consideramos que al igual que durante los cuatro años legislativos anteriores,  la cantidad de sesiones que tiene nuestro cuerpo legislativo es escasa.

Estamos en tiempos de pandemia, con distanciamiento social y contacto  virtuales,  el municipio habilitó zoom para una importante cantidad de actividades educativas culturales e incluso recreativas, como clases de Zumba,  sin embargo nuestro Concejo Deliberante a diferencia de otros municipios  estuvo siete meses sin sesionar.

En ninguna de estas sesiones hubo una sola moción formal para reducir morigerar o brindar algún tipo de beneficio impositivo a los cientos de comerciantes y profesionales de nuestros distrito que como consecuencia de la pandemia se vieron obligados a tener sus locales cerrados.

La inseguridad es un problema muy grave en nuestro distrito, durante el 2020 los movileros de televisión reflejaron casi cotidianamente esta realidad.  El presupuesto anual en seguridad  es menor al 1%, uno de los más bajos del conurbano, lejos de  elevar algún pedido de incremento  se ha reducido  los montos destinado a las Patrullas de Protección Ciudadana PPC.

No se trata de desconocer  el valor de las ordenanzas aprobadas, ni el trabajo de los concejales en las comisiones, en lo que discrepamos es en las prioridades. Es muy importante la  concientización ambiental, destacar a nuestros vecinos y deportistas, o la adhesión a las leyes provinciales y nacionales, pero hace un mes que medio distrito esta sin agua y no nos enteramos de que  a algún concejal se le haya ocurrido hacer algún reclamo o proponer alguna comisión que le pida explicaciones a Aysa.

Sabemos que nuestros concejales conocen la realidad social del distrito recorren los  barrios y asisten las necesidades  según sus posibilidades, pero pareciera que no alcanza.

Da la sensación que los problemas cotidiano de los vecinos: inseguridad, falta de agua etc, son de otro ámbito,  de otra realidad . Que la política se fagocita todo entonces es más importante una estrategia como la de no entregar los proyectos de ordenanza a los opositores, ( vieja chicana que también  se usaba en la gestión Othacehe cuando tenían mayoría legislativa) que un buen debate. Que discusión ideológica, el pase de facturas  y el juego político de todos y cada uno, terminan siendo lo más importante o lo único.  

Y entonces la gente sigue esperando y las soluciones no llegan, y el problema no es que este medio periodístico ponga en evidencia lo que a nuestro entender son errores, el problema es que la gente sigue esperando.

Compartí aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *