Política 

Cómo prepara cada partido la fiscalización de las PASO

Las diferencias son abismales entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos con respecto a los espacios con menos recursos. En el oficialismo preparan un centro de cómputos paralelo y el peronismo fiscales informáticos.

Una boleta para cada potencial votante y cuidar cada voto. Con esa premisa, cada espacio político desplegará un mega-operativo de fiscalización este domingo en el territorio bonaerense desde las 8:00, cuando arranquen las PASO. El universo es amplio: 135 distritos, 36.392 urnas, 5100 establecimientos y 13 millones de electores.

Se descuenta que Juntos por el Cambio y el Frente de Todos son los que tendrán el desarrollo más amplio y quizá los únicos que puedan tener fiscales en todas las mesas, además de fiscales generales y un centro de cómputos propio parar ir cargando los resultados de mesas testigos.

Según fuentes partidarias, el macrismo pondrá en movimiento un ejército de 49 mil voluntarios, entre dirigentes, militantes y personas que se fueron poniendo a disposición.

En el caso de Cambiemos, habrá unos 300 fiscales generales (son los que tienen a cargo una zona). En paralelo, habrá unos cien telefonistas esperando por los datos de unas mil mesas testigo.

La cuestión de las viandas fue “descentralizada” en los intendentes y en los “sin tierra”. Cómo mínimo, estará garantizado el almuerzo con un sándwich de jamón y queso o milanesa con una gaseosa o agua saborizada. En algunos puntos, habrá también desayuno y merienda.

En la previa, hubo capacitaciones y hasta simulacros, teniendo en cuenta que cambió el sistema del escrutinio provisorio. “En una elección que puede ser voto a voto, no hay lugar para improvisar”, explicó a este medio uno de los encargados del despliegue. “Todos trabajan ad honoren”, aseguró la misma persona.

El esquema del peronismo será similar aunque transcendió que tendrán un fiscal por mesa, y un fiscal general y uno informático en cada edificio donde se sufrague. 60 mil almas estarían comprendidas en el esquema pejotista.

En el otro extremo están los partidos de izquierda. No obstante, su cobertura crece año tras año. En el caso del Nuevo MAS, pueden asegurar la custodia de todas las mesas del Conurbano y de las principales ciudades del interior, como La Plata, Mar del Plata, Bahía y Olavarría. El resto de las zonas son responsabilidades de fiscales generales.

En el Nuevo Más están “conformes” con lo conseguido y entienden que “no será un daño irreparable” la ausencia de supervisión en algunas zonas. Por el lado de Consenso Federal, en tanto, todavía estaba cerrando los últimos detalles para tener una llegada total.

En el caso del FIT, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, habrá unos 1500 fiscales distribuidos de norte a sur y de este a oeste. El acento estará puesto en la zona metropolitana y los padrones más importantes.

No tener un fiscal por cada mesa o escuela conlleva dos peligros: que no haya boletas en el cuarto oscuro y nadie las reponga, y que en el momento del recuento, nadie vele por el caudal conseguido. Tampoco habrá un representante para discutir si hay dudas entre voto anulado, en blanco o recurrido.

El Estado le asegura a cada partido un juego de boletas de aproximadamente un padrón (13 millones) para que haya algo así como 50 por cuarto oscuro en el inicio de la jornada. “Lo ideal sería que la autoridad de mesa se queda con un resto si se las roban”, analizó un apoderado con vasta experiencia.

La impresión tiene un costo de cerca de 20 millones de pesos, monto que sería inalcanzable. Los sellos más grandes tiene la posibilidad de repartir boletas bajo puerta los días previas, lo que es una tremenda ventaja.

Fuente: INFOCIELO

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