Misceláneas 

Kevin Ricardi: el pibe del “Parque” que canta en Sombras

La nota salió publicad en el suplemento de Clarin zonal  días atrás y nos pareció bueno reproducirla, como una forma de demostrar que más de una vez los sueños se hacen realidad, siempre valen la pena perseguirlos.

“Llegar a Sombras Nada Más me cambió la vida. Fue y es tremendo”, sintetiza Kevin Ricardi. Ese resumen, que hasta parece absoluto, no hace más que reflejar cómo fueron los últimos 15 meses del vecino del barrio Parque San Martín, Merlo, quien consiguió dar el salto a los primeros planos en la movida tropical luego de desembarcar en “Sombras Nada Más”, la banda que comandan los históricos músicos del mítico “Grupo Sombras”, conjunto que fue furor en toda la década del ’90 con la voz del también merlense Daniel Agostini.

“Fui seleccionado el 1° de septiembre de 2018, tras varios castings. Cuando me confirmaron como el cantante, no podía parar de lagrimear y volví emocionadísimo a mi casa”, rememora el vocalista de 22 años, quien semanalmente viaja en tren desde su distrito hasta la sala de ensayos “La Cámara” de San Justo para practicar junto a Pascual Benítez, Antonio Carvajal y Daniel Mancilla, integrantes originales del grupo Sombras.

La historia de Ricardi no es una más. Pese a que ahora la rompe frente al micrófono en varios escenarios del país y a nivel internacional entonando las canciones clásicas del popular conjunto jujeño, debió esforzarse por demás para ver realizado su sueño de subirse a un escenario.

“Escuchaba folclore y chamamé, no cumbia. Sólo conocía el tema ‘La ventanita’. Al principio me costó agarrar la onda norteña, pero fui empapándome, me encariñé y ahora disfruto al máximo todo, desde las giras hasta la composición del álbum nuevo”, confiesa Kevin, quien aún vive con su padre, su madre, su hermana y dos hermanos mellizos de siete años. “Ellos me acompañan siempre, me dan amor y tranquilidad para prepararme para cada show”, comenta.

Y más allá de que actualmente forma parte de la movida tropical, el joven que vive a pocas cuadras de la cancha de Deportivo Merlo no olvida sus inicios y recuerda cómo comenzó su vínculo con la música.

“Empecé a tocar la guitarra a los seis años, y antes de tomar la comunión ya cantaba en la iglesia Lourdes. Después me animé un poco más y comencé a cantar en cumpleaños y casamientos. Venía remándola desde chiquito. También participé del reality ‘Pasión Canta’, y estuve en el Pre Cosquín 2018. Me defendía”, dice.

-¿Qué dijeron en tu barrio cuando supieron que cantabas en el grupo?

-Todo Merlo me dio un abrazo tremendo. Muchos vecinos me felicitaron, e incluso también lo hizo gente que no conocía. El barrio siempre me abrió los brazos y me cobijó. Cada vez que llego de un show, a eso de las siete u ocho de la mañana, paso por un restaurante que está cerca de mi casa y la gente me saluda. Es terrible el amor que tienen.

-Y a los fanáticos de Sombras Nada Más, ¿costó entrarles?

-¡Fueron muy buenos! Me cuidaron cuando llegué y lo siguen haciendo, entré a una familia maravillosa. Me recibieron muy bien, me aceptaron tremendamente y me dieron una bienvenida hermosa a la escuela norteña. Los artistas estamos hechos por el público, a mí me demuestran mucho cariño y yo lo agradezco siempre.

 

Fuente Clarín

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